MASLD, MASH y MetALD: el nuevo nombre del hígado graso, por qué cambió en 2023 y qué significa para usted

Respuesta directa: MASLD es el nuevo nombre del hígado graso no alcohólico. Son las siglas en inglés de Metabolic dysfunction-Associated Steatotic Liver Disease, enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica. Fue acordado en 2023 por un consenso internacional de más de 230 expertos mediante el método Delphi, liderado por Mary Rinella y publicado en las revistas Hepatology y Journal of Hepatology, y adoptado por las sociedades científicas de Europa, Estados Unidos y Latinoamérica. Reemplaza a NAFLD (hígado graso no alcohólico), MASH reemplaza a NASH (esteatohepatitis) y se creó una categoría nueva, MetALD, para quienes combinan causa metabólica y consumo de alcohol. El cambio no es cosmético: define la enfermedad por lo que la causa, la disfunción metabólica, y no por lo que no la causa, el alcohol.

Como ecografista, llevo años escribiendo "esteatosis hepática" en mis informes, y seguiré haciéndolo, porque esa palabra describe lo que veo: grasa en el hígado. Pero cuando el paciente pregunta "qué enfermedad tengo", la respuesta cambió de nombre. Y creo que el nuevo nombre es mejor, porque le dice al paciente exactamente qué debe corregir.

¿Por qué cambió el nombre del hígado graso?

El término "hígado graso no alcohólico" (NAFLD) se usó desde 1980. Tenía tres problemas que se volvieron insostenibles:

1. Definía la enfermedad por lo que no es

"No alcohólico" es un diagnóstico por exclusión. No dice nada de la causa real, que es la resistencia a la insulina y la sobrecarga metabólica. Es como llamar a la diabetes "hiperglicemia no tumoral". El nuevo nombre pone la causa al frente: disfunción metabólica.

2. Era estigmatizante

La palabra "alcohólico" en el nombre de una enfermedad que no tiene relación con el alcohol generaba confusión y vergüenza. En mi consulta lo he vivido cientos de veces: "doctor, yo no tomo, cómo voy a tener hígado graso". Además, en muchos idiomas la traducción de "fatty" (graso) tiene connotaciones despectivas. El consenso buscó eliminar ambas cosas.

3. No reconocía a quienes combinan causas

Una persona con resistencia a la insulina que además bebe alcohol de forma moderada a alta no cabía en ninguna categoría: no era "no alcohólica", pero tampoco tenía enfermedad hepática alcohólica pura. Esa población es grande y tiene peor pronóstico, y no existía un nombre para ella. Ahora existe: MetALD.

¿Qué significa cada sigla nueva?

Nombre antiguoNombre nuevo (2023)Qué significa
Hígado graso (en general)SLD, enfermedad hepática esteatósicaTérmino paraguas: hay grasa en el hígado, cualquiera sea la causa
NAFLD, hígado graso no alcohólicoMASLDGrasa en el hígado más al menos un criterio de disfunción metabólica, sin consumo significativo de alcohol
NASH, esteatohepatitis no alcohólicaMASHMASLD con inflamación y daño celular; la forma que puede avanzar a fibrosis y cirrosis
No existíaMetALDCausa metabólica más consumo de alcohol moderado a alto (aproximadamente 140 a 350 g por semana en mujeres, 210 a 420 g en hombres)
Enfermedad hepática alcohólicaALD (se mantiene)Grasa por consumo de alcohol como causa principal
No existía como categoríaSLD de causa específicaGrasa por medicamentos, enfermedades genéticas, virus u otras causas
No existía como categoríaSLD criptogénicaGrasa sin criterios metabólicos ni otra causa identificable

¿Cuáles son los criterios de disfunción metabólica para diagnosticar MASLD?

Para que una esteatosis se llame MASLD, el paciente debe tener grasa en el hígado (por ecografía, elastografía, resonancia o biopsia) y al menos uno de estos cinco criterios en un adulto:

  1. Sobrepeso u obesidad: índice de masa corporal de 25 o más (23 en población asiática), o circunferencia abdominal aumentada según etnia.
  2. Alteración de la glucosa: glicemia en ayunas de 100 mg/dL o más, hemoglobina glicosilada de 5,7 % o más, diabetes tipo 2 diagnosticada o en tratamiento.
  3. Presión arterial de 130/85 o más, o en tratamiento antihipertensivo.
  4. Triglicéridos de 150 mg/dL o más, o en tratamiento.
  5. Colesterol HDL bajo: menos de 40 mg/dL en hombres o 50 mg/dL en mujeres, o en tratamiento.

Fíjese en algo importante: basta uno solo. Y en mi consulta, cuando veo un hígado brillante en la ecografía, es muy raro que el paciente no cumpla ninguno. Los estudios de validación muestran que más del 95 % de las personas que antes se clasificaban como NAFLD cumplen criterios de MASLD, así que toda la evidencia previa sigue siendo aplicable. Para entender el criterio metabólico de fondo, lea hígado graso y resistencia a la insulina.

¿Qué pasa con las personas delgadas?

La nueva definición las incluye si cumplen al menos un criterio metabólico, lo que ocurre en la gran mayoría: triglicéridos altos, HDL bajo, glicemia levemente elevada o circunferencia abdominal aumentada con peso normal. Si una persona delgada no cumple ninguno, el diagnóstico pasa a ser SLD criptogénica y obliga a buscar otras causas. Lo desarrollo en hígado graso en personas delgadas.

¿Qué implica el cambio de nombre para el paciente?

1. Le dice qué tratar

Si la enfermedad se define por la disfunción metabólica, el tratamiento es corregir la disfunción metabólica. Eso es exactamente lo que muestra la evidencia: el estudio de Vilar-Gómez de 2015 sobre pérdida de peso y regresión de la esteatohepatitis, el ensayo DiRECT y el programa NHS Path to Remission sobre remisión de la diabetes con cambio alimentario intensivo, y las guías EASL-EASD-EASO 2024, que ya usan el nombre MASLD y sitúan el estilo de vida como base del tratamiento. El camino está en cómo revertir el hígado graso.

2. Obliga a evaluar el riesgo, no solo la grasa

Las guías que acompañan la nueva nomenclatura recomiendan que todo paciente con MASLD y factores de riesgo sea evaluado para fibrosis con el índice FIB-4 y, si corresponde, elastografía. Esto es un avance concreto: antes, muchos pacientes recibían un "hígado graso, cuídese" y nada más.

3. Reconoce el alcohol como factor que se suma

Con MetALD, el médico puede decirle a un paciente con causa metabólica que su consumo de alcohol, aunque no sea alcoholismo, está empeorando su hígado. Y la evidencia muestra que en esa combinación el riesgo de fibrosis se multiplica.

4. Cambia el lenguaje, no la ecografía

Su informe seguirá diciendo "esteatosis hepática grado 1, 2 o 3", porque eso es lo que la ecografía mide. El nombre de la enfermedad lo pone su médico al integrar la imagen con sus exámenes. Puede leer cómo interpreto la imagen en esteatosis hepática en la ecografía.

¿Es lo mismo MASLD que MAFLD?

No, aunque se parecen. MAFLD fue una propuesta anterior, de 2020, que también ponía la causa metabólica al frente, pero con criterios distintos y sin la categoría MetALD. No logró consenso global. MASLD, en 2023, sí lo logró y es el término adoptado por las sociedades europea (EASL), estadounidense (AASLD) y latinoamericana (ALEH). Si ve MAFLD en algún artículo, entienda que es la propuesta previa.

¿Voy a ver estos nombres en Chile y Latinoamérica?

Cada vez más. La Asociación Latinoamericana para el Estudio del Hígado adhirió al consenso, y las publicaciones en español ya usan "enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica" o directamente MASLD. En la práctica clínica cotidiana, "hígado graso" seguirá usándose durante años, y no hay nada de malo en eso, siempre que el médico y el paciente entiendan que detrás de ese nombre coloquial hay una enfermedad metabólica con causa conocida y tratamiento probado.

Lo que veo en mi consulta

Le cuento por qué me gusta el nombre nuevo. Un paciente de 50 años, sin alcohol, con hígado grado 2, me dijo hace poco: "me dijeron que tengo hígado graso no alcohólico, pero como no tomo, pensé que no era grave". La palabra "no alcohólico" le había servido como excusa. Cuando le expliqué que la enfermedad se llama ahora "asociada a disfunción metabólica", y que sus triglicéridos de 280 y su insulina de 22 eran esa disfunción, entendió por primera vez qué tenía que hacer. Un nombre correcto es el primer paso de un tratamiento correcto.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa MASLD?

Son las siglas en inglés de Metabolic dysfunction-Associated Steatotic Liver Disease, enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica. Es el nuevo nombre del hígado graso no alcohólico (NAFLD), acordado en 2023 por consenso internacional. Requiere grasa en el hígado más al menos un criterio de disfunción metabólica.

¿Qué diferencia hay entre MASLD y MASH?

MASLD es la enfermedad en general: grasa en el hígado con causa metabólica. MASH es la forma con inflamación y daño de las células hepáticas, antes llamada NASH, y es la que puede avanzar a fibrosis y cirrosis. La ecografía detecta la grasa; la inflamación se sospecha por exámenes y se confirma con biopsia u otros métodos.

¿Qué es MetALD?

Es una categoría nueva para las personas que tienen causa metabólica y además consumen alcohol en cantidad moderada a alta, aproximadamente 140 a 350 gramos por semana en mujeres y 210 a 420 en hombres. Antes no existía un nombre para ellas, y tienen un riesgo mayor de fibrosis porque los dos factores se suman.

¿Por qué se cambió el nombre de hígado graso no alcohólico?

Porque definía la enfermedad por lo que no es, en lugar de por su causa real, la disfunción metabólica; porque la palabra alcohólico era estigmatizante y confundía a los pacientes; y porque no había categoría para quienes combinan causa metabólica y alcohol. El consenso Delphi de 2023, liderado por Rinella, resolvió los tres problemas.

¿Si me diagnosticaron NAFLD antes de 2023, ahora tengo MASLD?

Casi con seguridad sí. Los estudios muestran que más del 95 % de los pacientes clasificados como NAFLD cumplen los criterios de MASLD. Toda la evidencia previa sobre tratamiento sigue siendo válida. Su médico solo necesita confirmar que usted tiene al menos un criterio metabólico, lo que ocurre en la gran mayoría.

¿El cambio de nombre cambia el tratamiento?

No cambia la base: corregir la disfunción metabólica con alimentación, actividad física y control del peso sigue siendo el tratamiento principal según las guías EASL-EASD-EASO 2024. Lo que sí refuerza es la evaluación obligatoria de fibrosis con FIB-4 y elastografía, y la atención al consumo de alcohol como factor que se suma.

Para seguir leyendo

El nombre cambió para decir la verdad: el hígado graso es una enfermedad metabólica, y eso es exactamente lo que se puede revertir. Si desea un plan completo y ordenado, paso a paso, lo desarrollé en mi libro «El Método Dr. Salinas: Revierta el Hígado Graso» (265 páginas, también disponible en Amazon). Y puede volver al índice de la Guía del Hígado para revisar el resto de los artículos.

Aviso médico: este artículo tiene fines educativos y refleja la experiencia clínica y ecográfica del autor junto con la evidencia disponible. No reemplaza la evaluación, el diagnóstico ni las indicaciones de su médico tratante. No inicie, suspenda ni modifique ningún medicamento por su cuenta. Ante cualquier hallazgo en su ecografía o sus exámenes, consulte con su profesional de salud.